viernes, febrero 15, 2008

¿Y si un pinchazo te salva la vida?

Curioso que la semana pasada os contaba lo enfadado que estaba con mi bici que no hace más que tener pinchazos en el peor momento. ¿Pero... y si esto te salva la vida? Ayer tuve el accidente más importante que he tenido en Bruselas...

Primero os cuento la versión de mi bici porque creo que es la más espectacular.

Ayer volvía del rocódromo después de una tarde infructuosa en sus paredes, y tan sólo había comenzado el camino de vuelta a casa, estaba entrando en calor (1 grado en la calle). El primer kilómetro y medio es una cuesta bastante empinada, digamos que llevaba una velocidad de entre 5 y 10km/h, así que se entra en calor bastante rápido.

Os pongo en situación, aproximadamente unos 500m después de empezar el camino, un coche venía de frente y bastante lejos y estaba yo alcanzando un cruce. Un coche aparece por la derecha en este cruce y ve que le da tiempo a salir e incorporarse al tráfico que viene de frente antes de que yo y el coche de frente llegásemos, detrás de este coche aparece otro listillo que hace lo propio, solo que esta vez pasa tan cerca de mi que levanto mi mano en señal de protesta por ser impaciente y no respetarme en el ceda el paso.

En ese momento aparece el siguiente coche (el tercero por la derecha) que apura al máximo para entrar antes de que el coche de frente llegase, claro que este coche no me tuvo en cuenta a mi, directamente me comió.

Hacía mucho tiempo que no sentía lo que sentí en ese momento, hay un momento en el que sabes que ya es imposible evitar el golpe o el accidente, es la sensación más fuerte que me quedó de la experiencia de ayer, fue como si se parase el tiempo. Un instante después se oye un golpe seco y el coche golpea la bici con el parachoques delantero y sin haber todavía empezado a frenar, todo lo contrario, acelerando todavía, la bici sale volando unos dos metros y cae enfrente del coche que venía de frente que porfín alcanzaba el cruce y que tiene que dar un frenazo para no llevarsela por delante. El resultado es el pedal derecho doblado y partido, la dirección torcida, la maneta de freno y cambios derecha rota, las cadenas desajustadas y un montón de rayones por todos los sitios. ¿Y el coche? Una abolladura y un rayón en el parachoques delantero, ni siquiera le rompí un faro...

Pero coño Aitor ¿Y qué te pasó a ti? Pues no os lo vais a creer, para que lo entendáis primero tengo que contaros otra historia.

Fade out...

El domingo hacía un día precioso en Bruselas, me fui al rocódromo en bici y tenía planes de volver a casa pronto, comer y salir con unos amigos a un parque lejano que no conozco. Sin embargo la bici volvió a fallarme y a 500 metros del rocódromo la bici pinchó (he encontrado un defecto en la rueda trasera causante de todos mis pinchazos). Todos los planes rotos porque ni tenía nada para arreglar la bici ni dinero para volver en metro o bus. Llamé a Sarah y la dije que viniese en dirección al rocódromo con las herramientas en una hora mientras yo intentaba olvidarme del pinchazo haciendo un poco de escalada y por supuesto cancelar los planes con los amigos, decidimos ir directos del rocódromo al parque a comer.

Como después de una hora Sarah todavía no había llegado y tampoco quería hacerla bajar y subir este kilómetro y medio en bici decidí andarla yo, o mejor, subirla corriendo. Y así hice por primera vez en mi vida, subir una cuesta corriendo agarrando a la bici por el sillín con una sola mano. No es incómodo siempre y cuando sepas como dirigir la bici sin tocar el manillar (y no haya baches). Lo peor es que cada 3 minutos hay que cambiar de brazo. Lo más curioso es que subí con un grupo de cicloturistas, todos a la misma velocidad que yo corriendo (la cuesta es muy empinada!)

Fade In...

Ayer fue un día horroroso en todos los sentidos, recibí una amenaza de una compañía de Internet que me ponen en la lista de morosos de Bélgica (esto para otro post que tiene tela y todavía la historia no se ha acabado). En el trabajo tampoco fue un buen día con un belga que casi no conozco gritando y explicándome cosas que yo ya sabía sin dejarme hacerle la pregunta que quería hacerle... y en el rocódromo todavía peor que sufrí dos malas caídas de bastante altura (no es peligroso por las colchonetas del suelo, es más bien humillante por la gente que te ve). Además no fui a correr por la mañana, me sentía enfermizo como un "saco de patatas" (no sé como explicar mejor mis ánimos ayer). Así que viendo que la experiencia del domingo anterior subiendo la cuesta corriendo decidí repetirla por segunda vez en mi vida, para intentar acelerar un poco el corazón y me sacase de ese sopor que arrastré todo el día.

Así que ayer cogí la bici en el rocódromo y le quité los candados como siempre. Encendí las luces de atrás y adelante (parezco un policía por la noche con tanta luz parpadeante y ya no sé que más ponerle a la bici para que me vean coño) y empecé a subir la cuesta corriendo con la bici a mi derecha. Al de dos minutos me cansé y la puse a la izquierda, y al de dos minutos me volví a cansar (otro golpe de suerte) y la puse a la derecha. En menos de un minuto alcancé la escena y allí vuelvo al momento en el que el tiempo pareció pararse y sentí que ya no daba tiempo a evitar el golpe. No recuerdo muy bien qué hice, no sé porqué en estas escenas me cuesta recordar exactamente que pasó, pero me las arreglé para quedarme fuera de la trayectoria del coche. Me sorprende que no me la jugué para salvar la bici, de hecho fue otra de las sensaciones que tuve, creo que incluso giré la bici hacia el coche para que el impacto ocurriese antes y así el coche frenase antes de alcanzarme a mi, pero son solo sensaciones y cuestiones de milésimas de segundo no recuerdo en realidad que hice. Lo que sí recuerdo es llevarme las manos a la cabeza mientras veía como la bici volaba y yo empezaba a decir un montón de barbaridades en castellano.

El tío del coche (rondaría los 35 años) salió corriendo me agarró de un hombro y me preguntó en francés a ver cuantos dedos veía mientras me enseñaba 2, yo pensé en decirle victoria cabrón, me rompes la bici y encima me vienes haciendo el símbolo de la victoria. Así que le dije que yo estaba bien, que hay que ir con más cuidado porque la próxima bici que atropelle seguro que sí que lleva una persona encima. Le podría haber pedido cualquier cosa pero lo único que me apetecía era quedarme a un lado tranquilo pensando en la suerte que había tenido.

No voy a pensar qué hubiese pasado si hubiese estado encima de la bici, tampoco algo demasiado grave seguro, pero también casi seguro que hoy tendría escayolada alguna parte de mi cuerpo.

Al llegar a casa y por primera vez en toda mi vida, abrí una botella de champán que tengo desde el verano del 2006 (regalo por recuperar los datos de un ordenador de un amigo) y celebré que ese día había sido sólo un mal día y que como casi todos los malos días, lo acabo en casa con una sonrisa y leyendo un libro...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estuvo cerca, así que... enhorabuena.

Anónimo dijo...

uff un dia malo la verdad sorry pero me eche una risa cuando ley esto "me rompes la bici y encima me vienes haciendo el símbolo de la victoria." bueno descansa y recuperate


PD: siempre hay malos dias :D

PD1: sorry por las faltas, y un saludo desde galicia
PD2: nose como entre en este blog pero lo leo desde hace algunos dias :D

marietta dijo...

Un beso fuerte de corazón Aitor.
También desde Galicia.:D)

Schiele dijo...

Qué suerte tuviste, me alegro de que todo quedara en un susto.


Por cierto vaya fotos tan chulas estás haciendo últimamente ;)

Saludos,

Schiele

Randall Stevens dijo...

"El tío del coche (rondaría los 35 años) salió corriendo me agarró de un hombro y me preguntó en francés a ver cuantos dedos veía mientras me enseñaba 2, yo pensé en decirle victoria cabrón, me rompes la bici y encima me vienes haciendo el símbolo de la victoria"

Esta parte es sencillamente genial.

Me alegro de que no te pasara nada... hay demasiado cafre suelto al volante.

dragonfly dijo...

Ufff

Caidas en bici, unas cuantas y la sensación de arrastrarte por el sueño cuando un momento antes estabas rodando tranquilamente no se olvide. Sustos con coches que te pasan rozando, también unos cuantos (y quizas por eso monto en bici menos que antes y por lugares "seguros"). Pero por suerte ninguno me ha llevado por delante ...

Hace como año y medio, yendo en coche, un tipo se saltó un stop y casi me lleva por delante y esa sensación ("me va a dar, me va a llevar por delante") no se me olvidará nunca...

Me alegro de que no te pasara nada