domingo, julio 27, 2008

1.000 días en Bruselas

Hoy hace 1.000 días que puse el pie por vez primera en estas tierras. De hecho, la casualidad (y nada de premeditación) ha hecho que sea justo mientras escribo estas palabras cuando se cumple esta cifra. Este número me deja sin aire y me aterroriza.


1000
Pa ... Paaaaaam

Mirando esta cifra a la que jamás de los jamases hubiese pensado que llegaría se me quitan las ganas de seguir aquí. Durante estos 1.000 días he vivido de todo, desesperación, miserias, alegrías y diversión. He conocido gran cantidad de buenos amigos y a mi novia, sin embargo precisamente hoy estoy sólo en Bruselas. Mi novia está en su casa pasando el fin de semana, y los amigos que me he hecho aquí con los que mejor he congeniado ya no están en Bruselas. Sigo conociendo mucha gente por aquí pero me cuesta relacionarme con ellos. El primer año no quería tener contacto con españoles por eso de aprender idiomas, pero hoy no quiero escuchar nada que no sea el castellano...

Mirando esta cifra me prometo a mi mismo que no llegaré a los 2.000 días. Cuanto más tiempo pasa, más echo de menos mis tierras. Que a mis sobrinos les cueste reconocerme, que con mis grandes amigos en Santurtzi me cueste más de una semana “conectarme” con ellos y a su jerga, son solo los primeros síntomas. Me doy cuenta que ya no soy parte de la gran mayoría de las historias que allí se cuentan. Con mi familia la cosa va mejor pero increíblemente ahora me cuesta mucho dormir allí, esa cama ya no es la mía. Y andando por la calle, recuerdo cuando llevaba más o menos un año en Bruselas y fui a fiestas del pueblo, mucha gente me paraba por la calle y me decía a ver donde me había metido tanto tiempo sin verme a ver si es que ahora salgo por otros sitios, yo me chuleaba y decía, “ahora vivo en Bruselas, pero volveré pronto”. Dos años más tarde (hace 2 semanas) en esas mismas fiestas solo veía muchas caras conocidas, gente de la cual ya no puedo recordar sus nombres, muchas me miraban con cara de “coño a este creo que le conozco” pero ya ni saludan, poco me importa pues no son verdaderos amigos pero me doy cuenta de que voy perdiendo la conexión con la gente.

Me quedan todavía algo más de dos años de contrato, pero cuanto más pasa el tiempo más sé que posiblemente me rinda antes de que llegue ese límite. Mientras tanto me agarro a la pared, miro por la ventana y sueño con volver a casa, fantaseo con quitar la pegatina con mi nombre en el portero de este edificio con la maleta en la mano.

8 comentarios:

marietta dijo...

Definitivamente Aitor pases el tiempo que pases nunca llegarás a estar cómodo ahí, creo yo. Hay veces en las que una ciudad esta hecha para nosotros y nosotros para ella, y eso desgraciadamente no te ha pasado a ti con Bruselas, o esa es mi impresión desde que te leo. Lo que se ve es que tienes mucha morriña y apego de "lo tuyo" y eso tal vez te impida ser plenamente feliz en cualquier otro sitio.
No sé, disfruta el tiempo que te quedes y procura ser feliz.
Un beso

Schiele dijo...

Creo que verdaderamente hemos tenido el mismo sentimiento hacia Bruselas. Yo últimamente decía medio en broma y medio en serio, que la ciudad tenía una maldición,"la ciudad maldita!" y que me odiaba y estaba en contra mía :).
Para otros es la ciudad de sus sueños. Me resulta imposible mirarla así.
Por cierto has hecho el día 1000 el día que yo me marchaba.
Mucho ánimo, sólo hay que aguantar un poquito más.

Besos,

Schiele

Héctor dijo...

Yo también temo que lleguen esos momentos en lo que te encuentras como fuera de contexto con tu gente!
Pero bueno,siempre lo hemos sospechado al venirnos aquí...

Mucho ánimo Aitor!

Julio dijo...

En mi caso el problema de estar en dos sitios es que nunca llegas a pertenecer completamente a ninguno.

Para mis amigos sevillanos soy "el madrileño" y viceversa. Y seguramente ambos tienen razón.

Eduardo dijo...

Hola.

Llevo mucho tiempo leyendote ya y creo que esta era mi oportunidad para presentarme.
1000 días son muchos días!!
Nunca se va a estar tan comodo como en casa, pero bueno...

Un saludo

Anónimo dijo...

Creo que lo que sientes ahora es lo mismo que me empujo a mi a venir aqui. Yo tarde tiempo en decidirme, quiza demasiado. Mi consejo es que no tardes en decidirte y no pases ni un solo dia mas en un lugar en el que no te encuentras a gusto.

Algo que me suele pasar con frecuencia es que idealizo vivencias pasadas, la realidad es que cuando vuelvo a vivir algo del pasado me doy cuenta que no era como lo recordaba.
Para evitar este tipo de decepciones intento tener en cuenta este defecto y le resto unos puntos a mi recuerdo para intentar aproximarme a la realidad...

en fin, solo estaba pensando en voz alta, o bueno, escribiendo un pensamiento... se trata de esto verdad??

Anónimo dijo...

Hola soy de Perú, vivo en Valladolid, uno de los motivos para decidirme entre Londres, Luxemburgo y Bruselas fue la lectura de tu blog, lo he leído todo, me quedo con este, espero te imagines una gran sonrisa que generas en una persona desconocida, dicen que uno recibe el doble de lo que da y tú te mereces muchas alegrías, te deseo de corazón que todos todos tus planes se cumplan, se feliz :)

Hakuna matata :)

Bultza dijo...

Hola Anónimo de Perú. Tus palabras me emocionan. :). Gracias por tu comentario con todo el corazón.