viernes, febrero 27, 2009

Sobredosis de Elvis

Siempre me ha encantado escuchar Elvis. Cada verano mis padres ponían sus cintas en el coche como compañía en los viajes largos a pirineos y al mediterráneo, aquellos tiempos en los cuales no necesitábamos ni sillas ni cinturones de seguridad ni pantallas, me pasaba los viajes escuchando a Elvis, jugando con un avión de plástico y con mi hermana a cartasde disney.

Cada vez que le escucho es como viajar en el tiempo, puedo recordar sensaciones, emociones e incluso los olores que envolvían aquellos momentos. Reconozco que he acabado hasta las narices de él en algunos momentos (véase el ejemplo cuando me Elvisizidé hace 3 años), pero por alguna extraña razón siempre se me pasa y necesito mi dosis de Elvis con bastante frecuencia.

El fin de semana pasado estuve una vez más en Bilbao, no lo hice adrede pero coincidió con carnavales y eso me hizo ponerme en guardia, me apetecía un fin de semana tranquilo, nada de fiesta... Entonces uno de mis amigos me llamó y me dijo "Estamos en la tienda de disfraces, vienes esta semana no? Vamos a coger Elvis que sabemos que te gusta, sí o sí, ¿te apuntas?", yo por supuesto pensé "¡No, coño no!, ¡no me apetece disfrazarme! Hace 4 años de la última vez...", pero mi amigo no me daba la opción al no, al final como muchas otras veces mi boca dijo lo contrario que mi cabeza y tras colgar me maldije durante los siguientes 3 días.

El viernes aterricé en Bilbao y entre cervezas mis amigos me comentaron que a algunos de nosotros el disfraz nos iba a quedar muy pequeño, en plan torero, que había que cortar (que es como un buzo) alargar y coser, GLUP. Al final pasamos la tarde del sábado tres de nosotros reunidos alrededor de una máquina de coser (2 ingenieros y un abogado mirando boquiabiertos) para auto-aprender a usarla. Después de 2 horas de intentos fallidos y mil veces enebrando, conseguimos empezar a coser.

Así nos pasamos toda la tarde cosiendo, viendo vídeos de Elvis y ensayando sus movimientos, el tío era increíble. Después de unas cervezas belgas, nos asegurarnos de que todo estaba en su sitio, nos vestimos y el resultado fue éste:


Elvis todavía existe
De derecha a izquierda, Mikel, Iván y yo.

Uno de los tres es músico así que se nos hizo muy fácil entrar en el papel de Elvis, las guitarras aunque muy pequeñas eran verdaderas y nos pasamos toda la noche cantando canciones de Elvis e intentando mover las caderas. Al final no me arrepentí en absoluto de haber salido, algo que también me pasa muy amenudo.

6 comentarios:

Comer, hablar, amar dijo...

Total el disfraz :-)

Mi canción favorita de Elvis: ¡Pero que morreos suelta a diestro y siniestro! ¿Cogísteis una insipiración pareja con vuestros disfraces?

Esta es la mejor versión.

Comer, hablar, amar dijo...

La canción es Suspicious Minds

lapetiteenbelgique dijo...

Me enanta Elvis y también lo escucho a menudo en el coche (aunque creo que no tanto como tú :P). "Suspicious Minds" también es una de mis favoritas. Ayyy, que bueno, es que me encanta.

Anónimo dijo...

jajaja muy bueno

P.D: El tio de enmedio te esta tocando el culo? xD

Bultza dijo...

Soy el de la izquierda, lo que el del centro o el de la derecha estuviesen haciendo es asunto suyo ;)

Izaskun dijo...

estáis geniaaaaalll!!! ese Elvis!